Gastón Trezeguet fue el integrante más ácido y controvertido que tuvo la historia de Gran Hermano. En este, su primer blog, discute y analiza estrategias, situaciones y la trastienda de lo que ocurre en Gran Hermano 2007.
Hoy amanecí con la verdad absoluta. Para ganar un juego hay que jugarlo, alguien que nunca jugó no puede ser merecedor de una victoria. Dejando aclarada esta obviedad, empecemos.
Perfume de mujer… ya son cuatro los finalistas y ustedes, después de tanto hablar y debatir, elegirán al ganador de Gran Hermano 2007. Repasemos:
¿Juan? Naaaaaa, por favor no lleguen a considerar que este cordobés que no se juega por nada, ni siquiera por él mismo, puede llegar a ganar. Nunca tuvo un punto de vista fuerte ni jamás fue capaz de elegir algo por sobre otra cosa. Dice que él no sirve para jugar, que nunca quiso hacerlo, y así está dejando en claro que no merece ganar un juego al que jamás jugó.
Hay quienes dicen que Juan jugó desde el principio y que es todo una estrategia, que se hace el bueno para quedar bien con la gente. ¡Dejémonos de joder!, Juan es una persona que cree en las hadas madrinas y todavía le debe poner agua y pasto a los Reyes Magos. No confundamos, yo se ver a un zorro cuando lo veo.
Marianela, ¡aplausos!, acá hay alguien que entendió el juego y no dudó en hacer uso de todas las armas necesarias para lograr el objetivo, si bien se pudo haber equivocado en hacer la espontánea.
Entendamos algo, en un juego los valores y la moral cambian y se extinguen, no le pidamos a alguien que entre a jugar a la casa de Gran Hermano y después pretendamos que no lo haga o la castiguemos por hacerlo.
Acá no existen las traiciones de la misma forma que no existe la amistad ni las relaciones fuertes. Por experiencia propia les puedo decir que la minoría se sigue viendo después del programa y los sentimientos que se generaron en la casa, si bien fueron verdaderos porque así se sintieron, se desvanecen cuando se apaga la luz en el momento en que el último participante abandona la casa de Gran Hermano.
De Sebastián no hablo, no quiero que se cuelgue más de mis tetas. (¡como se equivoca este chico!, no pega una con las amistades que elige dentro de la casa). Mariela…. ella sí que tiene perfume de mujer.